Nunca debimos salir de Winterhills. Mira cómo y dónde hemos acabado; en la fina línea que separa la vida de la muerte. Nuestro futuro no será dictado por nosotros, sino por nuestras pesadillas, que acechan cada rincón, que influyen en cada decisión. Cierro los ojos, pero tan solo veo rostros manchados de sangre. El miedo es el motor que me da cuerda para seguir, pero sé que algún día mis fuerzas cesarán y todo llegará a su final.
Y a estas alturas, quizás fallecer sea la mejor decisión. Muchos lazos me atan a seguir respirando, pero son tan fáciles de deshacer cómo lo es apretar un gatillo. Vivo entre gente que ha hecho atrocidades, en un lugar en el que no existe piedad alguna, y en el que mentir es la única forma para sobrevivir. Tengo que elegir si ser así, o morir.
Me llamo Noah Lago, aquel que tuvo que huir de su casa, aquel que tuvo que matar a alguien, aquel que tuvo que acostumbrarse a vivir entre oscuridad y sangre.
Lo blanco se convierte en rojo. Lo negro se convierte en rojo. Todo se convierte en rojo.
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