Tras esta ventana,
escucho ahora rugir el viento,
que en esta madrugada,
arrastra muchos de los sueños.
De cada una de las personas,
que ya andan durmiendo,
mientras intento alcanzar,
alguno tuyo entre ellos.
Pues ya no deseo dormir,
he preferido quedar despierto,
para pensar en las razones,
de quererte como te quiero.
En la pasión que nunca acabó,
de acariciar y oler tu pelo,
de susurrarnos nuestros nombres,
y nadar en nuestros cuerpos.
Pues mi más sufrida pena,
es echarte tant
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0