Quiso la Historia que un día, los habitantes de la provincia de Guadalajara decidieran no sentirse castellanomanchegos. "¡Castellanos sí, pero ¿manchegos, de qué, si nosotros nunca elaboramos esos quesos?¡Bizcochos borrachos es lo nuestro!". Así que con éstas anduvieron, y por votación popular decidieron decirle adiós al Reino de España y declarar el Estado Soberano de Guadalajara.
El primer ministro se acomodó, para vivir a cuerpo de rey, en el palacio del Infantado. Ni siquiera tuvieron que c
All rights reserved