El presente poema
y los que esculpo en estos días,
son encargos.
A través de barreras azules
que guardan las fronteras entre mundos,
se me exige que abra la mente y las entrañas,
que vomite arañas y culebras
y me transforme en versos.
Multitudes en tanto
vociferan reclamando poemas. Cielos verdes
se abren a otras constelaciones
y llego a mundos solitarios,
repletos
cuyos habitantes son gemidos,
carcajadas y voces.
Atardeceres purulentos
recogen ávidos
mendrugos de mi cant
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