La imagen de los comerciales, por lo general, se asocia a esos charlatanes que se dedican el día a embaucar gente para venderles sus productos, los necesiten o no. Hay quien piensa que son ese tipo de persona que no saben trabajar de verdad y se ganan la vida gracias a su labia, engañando. Lo que muestra la figura del comercial como un despropósito laboral. Pero no es cierto, pues es una profesión tan honrada y loable como cualquiera, incluso bastante dura. Sobre todo para aquellos que, habiendo estudiado con intención de otro puesto, se ven obligados a desempeñar labores comerciales.
Para los que piensan en los comerciales como una lacra les invito a leer este libro con la esperanza de que modifiquen su distorsionada imagen de nosotros. Los que trabajáis de comerciales, sin ser vuestro objetivo, espero que os muestre el camino hacia el disfrutar de una amena profesión.
Yo no estudie con la intención de llegar a ser comercial, pero llevo muchos años vendiendo, visitando clientes, realizando ofertas, defendiéndolas y consiguiendo pedidos, lo que me ha proporcionado una amplia experiencia en el mundo de las ventas. He tenido buenos y malos clientes, ventas fáciles, imposibles, arriesgadas, divertidas…, de todo tipo; he compartido muchas vivencias y fantásticas experiencias con compañeros, técnicos, distribuidores, etcétera. Sin su ayuda, no habría conseguido todo lo obtenido.
Me he levantado del sofá, apagado la tv, sacado el gayumbo del culo y echado una gran meada mientras en mi mente se formaba la idea de que los comerciales somos un empleado muy importante y necesario para una empresa, aunque las dichosas multinacionales nos vean como una cifra y consideren que otra tercera pueda diseñar un guion, a base de billetes, para que ejecutemos las órdenes y vender más, cuando la verdad es que mayor venta la consigue quien disfruta de su profesión.
Por eso, tras los muchos años de comercial y por creer que estoy en un buen momento de mi vida, me atrevo con las páginas de este libro, a contar estas vivencias siempre con la esperanza de que mis ideas y aventuras puedan ayudar a quien las lea…, o por lo menos para que le diviertan.
All rights reserved