Quería escribir esta entrada porque últimamente, mi gestión del e-mail se ha vuelto más caótica que nunca, debido a un incremento fuerte en el volumen recibido. Fundamentalmente, lo que querría dejar claro es que sigo siendo una persona con voluntad de contestar su e-mail. No me he vuelto un estirado, ni alguien cuyo e-mail monitoriza y filtra su secretaria, ni desaconsejo el enviarme e-mails, ni nada por el estilo. Simplemente, no me da tiempo a clasificarlo, y eso produce a veces faltas de ...
Creative Commons Attribution 3.0