Jaime es un veterinario de unos treinta y cinco años recién divorciado de Manuela, con la llevaba casado diez años y con la que había tenido una hija Lúa, de cinco años.
Después de un traumático divorcio decide romper con todo su pasado yéndose a vivir a otro lugar. Con todas sus pertenencias metidas en un remolque enganchado a su cuatro por cuatro.
Solicita una plaza de veterinario que ofertaba la Xunta de Galicia en un Ayuntamiento del oriente ourensano, situado en el Macizo Central. Vende la clínica veterinaria que poseía en la ciudad de Lugo, en la que había vivido hasta ese momento, para ejercer su profesión en toda la extensión de la palabra. Está hastiado de todo, y también de atender a mimados animales de compañía. y ya que ha decidido romper con todo, rompe también con su manera de trabajar...
All rights reserved