Siempre he sido una chica solitaria y tímida, mi única alegría era sentarme frente al computador y jugar mi juego favorito.
Amaba ese juego, pero no era el único motivo para estar ahí, él también estaba presente, mi amor platónico.
Tantas historias que imaginé a su lado, miles de ilusiones pasaban por mi cabeza, entre ellas conocer su rostro, él también intentaba imaginar el mío
Tenía un destino planeado para nosotros, una aventura ya hecha, pero la vida nunca es predecible, y esos planes cambiaron.
Un día cualquiera conocí a James, podía describirlo como el chico perfecto, alegre y carismático, nos enamorados y dejé de lado al chico sin rostro, todo iba perfecto hasta que tuvimos que crecer.
Tomamos caminos separados, terminé la universidad y cumplí mi sueño de ser parte de una famosa editorial en Nueva York, todo marchaba bien, pero no volví a ver a James.
La vida me volvió a demostrar que no puedo dar todo por hecho un día me encontré con mi amor platónico, ese chico sin rostro, aquel que amaba, aunque solo fuéramos compañeros en un juego, y el juego en ese momento eran mis emociones.
Decidí darme una oportunidad en el romance, pero apareció James.
El juego continúa, dos chicos, decisiones, emociones confusas y amores pasados, el final... Incierto, debemos continuar avanzando para descubrirlo.
El amor es algo tan complicado
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0