A cuenta de las tentaciones y resolver el por qué,
A cuenta de lo drástico que tomas tu vida…
A cuenta del dolor, después del gozo.
A cuenta de la herida…
En tanto lo bueno y placentero, como en lo triste y pasajero, serás mi más grande obra de amor. Sin límites, sin pruebas, lo vas a saber y te haré sentir como nadie ha podido.
Encarcelada en un mundo de codicia y afanes superficiales que el humano sentencia por avaricia. Esa rosa jamás será igual, jamás volverá al jardín del Edén donde nació para crecer y gozar de la paz.
Ambos son artistas buscando pasión y momentos de exotismo, erotismo y emoción, la vida es tan simple, pero se vuelve irresistible por los momentos en que no resisten.