A Glía la catalogan como la chica lista y la chica de las listas. Es curiosa, atrevida y muy aplicada. Le gusta mucho saber los orígenes de las cosas, razón por la cual la ves en ocasiones investigando lo que normalmente chicas de su edad no buscarían. Pero también le gusta anotar mentalmente lo que debe o no hacer, principalmente esto último. Su problema radica en que nunca cumple lo que no debe hacer, siempre termina tachando los puntos por incumplida debido a que las olvida, factores que hasta la fecha nunca le han traído problemas. Ella nunca se queda con dudas, mucho menos con las ganas. Cosa que llama su atención es cosa que obtiene y por la cual se esfuerza. Su pasado es un factor que conoce a medias, es decir, solo sabe que es adoptada, más no las razones que hay detrás de ello. Pero está dispuesta a investigar, a hurgar entre los escombros con tal de saber dos cosas esenciales para su paz mental: su procedencia y el gran secreto que esconden los Santana. Así de fácil.No cree en el amor, pero basta un encuentro con el arquitecto de su casa para hacerla cambiar de opinión.Diego, en cambio, es un buen hombre, muy querendón, brutalmente honesto y algo… explosivo. No tolera que lastimen a los suyos, y si lo haces, ruega al cielo que él tenga piedad contigo. La palabra miedo no está en su vocabulario, al menos no lo estuvo hasta esa noche donde perdió los recuerdos y algo más como consecuencia de la embriagues. Ese día no solo tuvo miedo, sino terror, demasiado jodido terror.Ambos hacen clic de inmediato, sin embargo, sus decisiones, los problemas y un desliz termina por derrumbar lo que apenas estaba floreciendo. O bueno, eso es lo que ellos creen.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0