Nunca pensé que el silencio pesara tanto…
Hoy desperté con tu nombre atravesado,
como una piedra que no se mueve del pecho.
Me hice el café como siempre, sin pensarlo,
y me di cuenta de que ya no queda hueco.
La casa suena a eco de tus pasos,
a ropa doblada que ya no vas a usar.
Y yo aquí, sentado en el borde del cuarto,
intentando entender cómo se aprende a olvidar.
Dicen que el tiempo cura, pero mienten,
porque hay heridas que no saben cerrar.
Yo sigo hablando solo por costumbre,
como si fueras a contestar.
Me quedé con tus gestos en la mente,
con tus manías, con tu forma de mirar.
Y aunque intento seguir hacia adelante,
hay días que no puedo ni respirar.
Y me pregunto qué habría pasado
si te hubiera abrazado un poco más fuerte,
si hubiera dicho lo que nunca dije,
si no hubiera dado nada por hecho.
LO QUE QUEDÓ DE TI
se me rompe en las manos cada vez que lo pienso.
LO QUE QUEDÓ DE MÍ
es un hombre cansado que camina sin aliento.
Y aunque intento seguir,
aunque intento fingir que ya no duele,
la verdad es que sí…
la verdad es que duele más de lo que se entiende.
A veces bajo a la playa al anochecer,
me siento en la arena donde tú te reías.
Miro las luces del puerto encenderse,
y me pregunto si en algún lugar me olvidas.
La gente dice que me ve distinto,
que ya no hablo igual, que ya no soy el mismo.
Y es verdad… porque cuando uno pierde así,
se queda viviendo entre dos abismos.
Y me pregunto si tú también sientes
ese vacío que no sabe hablar,
o si ya encontraste otro horizonte
donde no te duela recordar.
LO QUE QUEDÓ DE TI
se me rompe en las manos cada vez que lo pienso.
LO QUE QUEDÓ DE MÍ
es un hombre cansado que camina sin aliento.
Y aunque intento seguir,
aunque intento fingir que ya no duele,
la verdad es que sí…
la verdad es que duele más de lo que se entiende.
No te guardo rencor,
pero tampoco olvido.
Hay amores que marcan,
y otros que dejan frío.
Y tú fuiste las dos cosas,
fuiste luz y fuiste herida.
Fuiste casa…
y fuiste salida.
LO QUE QUEDÓ DE TI
aún duerme en mi almohada aunque ya no estés.
LO QUE QUEDÓ DE MÍ
es un hombre que intenta no romperse otra vez.
Y aunque el mundo siga,
aunque todo cambie,
yo sigo aquí…
intentando entender
cómo se vive
cuando se pierde a quien se quiere.
Supongo que algún día dolerá menos…
pero hoy no es ese día.
All rights reserved