Nubes de algodón recorren los cielos, cambiando sus trazos sutiles suavemente. A veces mecidas por el viento, susurrando nuestro nombre al oído, traen noticias sin ser buscadas, encendiendo una chispa de calor en el corazón en un breve instante.
Blancas figuras que ofrecen sus brazos abiertos, para encontrar en ellas, respuestas varias, que llevados por la dulce ensoñación, se presentan como figuras amorosas dispuestas a responder a preguntas cifradas e infinitas. Tal vez un juego de niños, sie
All rights reserved