Eres lo que va y viene, cuando solo se le antoja, sin saber de dónde procede, naturaleza tan caprichosa.
Desapareces cuando quieres, sin dejar una triste nota, pero vuelves de repente, para estar juntos a solas.
Te sintonizo cuando anochece, como una invisible onda, de una radio que no duerme, que susurra muchas cosas.
Cuando todo ello sucede, me despiertas a cualquier hora, para escribir lo que precede, a tu voz tan silenciosa.
Formas cartas sin remitente, hacia toda y ninguna persona, cual
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0