Suspiro largo, profundo nada comedido. Lamento lento, hondo, liberador de energía portavoz y torbellino de amor.
Anunciador de pasiones inacabadas, no aplazadas; de vivencias íntimas y acompañadas, tiernas y dulces; arrebatadas de sonidos apenas audibles.
Susurro dulce, arrullador; a veces, caprichoso, excitante, jugoso y divertido; otras, vergonzoso, atormentado, cómplice y sonriente.
La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.
All rights reserved