Es tan fino como el borde de un final imprevisto, como la densidad del agua mientras el viento lo mece, si escuchaste, alguna vez, a un niño susurrar sus secretos y viste a un ave herido de muerte suspirar, es así... Bajan las persianas de la luna, las ciudades bostezan de frìo, un color nuevo lo inventaron en un beso, dos amantes, y las mañanas prometen un mejor alimento, un tiempito, para dos, para tres, para mil y un millón de veci
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