Brent pensó que los monstruos sin alma como él no merecían existir ni redención alguna.
Finlay, desde pequeño pensó que el bien debía dominar la tierra y los demonio debían ser aniquilados.
Sin embargo, después de que su camino se cruzara con el del famoso demonio de Thien junto a toda la oscuridad y dolor que arrastraba tras de sí, pensó que debía salvarlo, pero ¿Qué hará si la persona que quería ayudar era también la culpable de los tormentos que lo habían llevado a él mismo a la locura? Ambos descubrirán que el bien no siempre había estado vestido de blanco y el dolor parecía llevar una máscara de maldad.
All rights reserved