No lo pido yo, no... lo piden, aunque quisieran no tener que pedirlo, ni tan siquiera sentir que tienen que hacerlo, muchos de nuestros mayores, de nuestros padres, de nuestros abuelos, de los que nos acordamos mucho menos de lo que deberíamos y que no van a estar ahí siempre para decirles todo lo que les queremos, lo que les necesitamos y lo que hemos aprendido de ellos.
Ya sé que no estoy diciendo nada nuevo, pero también sé que a mí, mis mayores me han inspirado muchas de las historias que
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