Una vez escuché a alguien decir que un hombre camina siempre a cuestas con su propia casa, porque el hogar está, ante todo, en la mente...
Y me puse a pensar y llegué a una conclusión: así es. En la cabeza se tienen los muebles mentales más importantes. Nos preocupamos porque nuestra casa esté limpia y en orden y nos olvidamos muchas veces de hacer lo mismo con nuestro pensamiento. Al pensamiento también hay que pasarle el trapo del polvo, quitarle manchas, restos de momentos ya pasados, ya venc
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