Mi corazón cansado
y un sueño , ya soñado
A veces, mi designio abandona,
mis brazos, mis pies, mis ojos...
mi corazón cansado.
Son uno de esos días,
que te hacen pasar mal rato,
mirando en cualquier dirección,
mi diapasón, no se halla embelesado.
Y dejo mi mente desabrochada,
mis brazos, mis pies, mis ojos...
mi corazón cansado.
Y me llama el vidrio lunado
¡me inyecta un sueño, ya soñado!...
El alba llama a mis ojos,
me amparo en su flanco,
me obsequia con siete perlas,
y ordeño un sueño adornado,
con sus gotas de roció,
con su matiz nacarado
aljófares, que avivan mi seso,
mis brazos, mis pies, mis ojos...
mi corazón cansado.
Carmen Silza
Creative Commons Attribution 3.0