A veces volver no significa retroceder, sino poner punto final a aquello que nunca debió suceder y poder así pasar página. Sin embargo, existe una delgada línea entre el deseo de empezar un nuevo capítulo en el que reescribir tu historia, y querer que dicho episodio no sea otra cosa el epílogo de la misma. Y es precisamente aquella extraña despedida lo que lleva a Amanda a regresar a Cenizas, la pequeña ciudad a la que siempre perteneció pero de la que nunca quiso formar parte.
Lo que no sabe es que iría buscando respuestas cuyas preguntas jamás se habría planteado, y que por el camino encontraría y reencontraría los motivos por los que marchó hace tres años, y las razones por las que no querrá huir de nuevo.
Sabe que incluso las heridas mejor cicatrizadas siempre tienden a abrirse y que algunas de ellas sólo se curan con más sangre pero, ¿cuánta deberá ser derramada para descubrir lo que llevó a Kat a abandonarla así?
Creative Commons Attribution 4.0