Dos copas, dos. O más,.... se enfrentan entre ellas para dar, para ser lo que cada cual desea, y que el corazón vea, que el que coge la copa, en un momento fugaz, como una sola nota, canta tu canción, que en un solo son, el brindar de las copas, el sonido, las voces, el "cling" de los roces del fino cristal, transparente y permeable, deshace el azar y al brindar, el vino negro recibe, mi deseo , mi recuerdo, y me desinhibe de los malos momentos. Nos ofrecemos el mutuo cariño, el ciego deseo de h
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