En el versículo desértico
del libro de las horas,
un texto sin título,
escapa a mi retina adormecida.
Letras oscuras
persiguiéndose desnudas,
hambrientas,
absurdamente insaciables,
crueles y ambiguas.
Se crean cadenas rítmicas
donde el tiempo ocioso
transcurre sin tregua,
entrelaza un suspiro
Y sigue…
Y rueda…
Y encierra…
Mientras tus palabras brillan,
nutren de luz,
infunden.
Vibran.
Tú, siempre tú,
tangible materia
de labios deseados
que emerges sincera
de un sueño an
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