14/2/2020
El gimnasio lo inventó un sádico. Todas esas maquinitas con correas y cuerdas, espejos por todas partes para regodearse en el sufrimiento propio y ajeno desde varios ángulos. Y ese olor.
Todavía al aire libre podría sobrevivir, pero ahí dentro... El deporte es salud, dicen. Y una puta mierda, digo yo.
Están todos para terapia, entre anorexicas, vigorexicos, narcisistas, adictos a los corticoides, proteinívoros, voyeurs y exhibicionistas.
Es TAN aburrido y TAN feo. Gente sudorosa,
All rights reserved