Amor. Regocijo de aquel que lo posee, del que en cada quejido ha formado parte la vida. Manos chiquitas, medianas, grandes, unas almendradas, otras níveas, cogidas ante el estoicismo, sujetas en el tiempo. Evocaciones impares, vivencias idénticas. Épocas pasadas.
Ayer, hoy, mañana. Siempre.
Cobijada en las sombras se siente alcanzada, segura, respira. Concibe que nada acontece que su realidad es aceptada, no mora el secreto, comprensión de aquellos que se miran y se ven. Ojos francos. Tra
All rights reserved