Paul sufre una espeluznante malformación congénita. Tiene un rostro adicional encima de la nuca. Es idéntico al suyo, pero más pequeño y atrofiado, y apenas funcional. Cuando la madre de Paul fallece, El doctor Waller lo adopta con la intención de exhibirlo en su espectáculo itinerante de rarezas humanas. Harto de que lo exploten y lo humillen, Paul emprende una huida a tierras lejanas que tendrá unas consecuencias transcendentales para el increíble Monstruo Doblecara.
All rights reserved