En el trabajo que se presenta a continuación, se plantea como reto y propuesta el rediseño a nivel gráfico de la botella de sidra asturiana.
Partiendo de la base de que esta botella es un icono nacional y resultado de una larga tradición, se ha llevado a cabo una profunda investigación; tanto de la propia bebida en cuestión, como de
todo el contexto que le rodea, con la intención de crear una propuesta innovadora sin que se rompa y desvincule por completo de la cultura a la que pertenece. En este trabajo también se ha
tenido en cuenta otros dos factores: por un lado, una necesidad de seguir los principios indicados por movimientos como el “Slow food” y el Slow Design, y por otro, la posible necesidad de mejorar en imagen este producto tan popular, especialmente en estos
tiempos en los cuales se está buscando impulsarlo y expandirlo más. Con estas bases en mente, se ha diseñado una serie de 22 modelos de botellas de sidra cuyos nombres coinciden con las
22 variedades de manzana de sidra asturiana. A su vez, todos los diseños planteados mantienen un fuerte vínculo con Asturias, ya que cada botella se ha inspirado en un elemento distinto perteneciente a la cultura de esta comunidad autónoma, o haciendo referencia su naturaleza o al propio mundo de la sidra.
Todo este contenido se ha expuesto en tres libros. Primero está la memoria en la cual aparece toda la investigación y explicación de cada diseño. Después, un catálogo diseñado para presentar únicamente los diseños realizados. Y finalmente, un pequeño cronograma con todos los datos técnicos del proyecto.
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