Seré sincera: la primera intención era escribir sobre Drive poniéndola a caldo por inverosímil y absurda, pero ahora resulta que me pongo a ello y he tenido que borrar tres o cuatro intentos porque en ninguno estaba siendo honesta conmigo misma (huuy, qué raroooo, deshonesta yo con mis sensaciones, fijeseusté)
A medida que la película iba avanzando me asaltaban muy diversos conceptos, y ninguno bueno. Uno era "actores autistas"; otro, "guión inexistente"; también sobrevolaba por ahí "clichés ra
All rights reserved