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2304063994084
Asténicos arrestos de arrojos por hurtarse
04/06/2023
Valentina Luján
http://valentina-lujan.es/A/astenicosarrestos.pdf Arrestos asténicos de arrojos que, al hurtarse abolido el ciego honor que despertara atónito al horrorizado de sí mismo atronar calmoso, indefinido, de deficientes incólumes ardores que desasidos de esclavizantes redondeces alzan las mórbidas míticas blancuras de tantos erráticos placeres derramando el rogar impúdico, insípido, impaciente, exonerado de glorias que acrecienten el inmolar en llamas que laceren el acuciante acoso intravenoso de ateridos anónimos esbozos de, en alguna parte, algunas veces, reconocer a lo lejos las pisadas que sin horadar círculos mágicos impriman un algo de imprecación en la mirada despliegan, al ondear de su destierro vergonzoso, todo el sangrar de la herida en su centro dichosa paz ajada por el dolo. Etiqueta: ALGARABÍAS
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2304063994107
A cuatro voces
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/A/algarabia.pdf El problema no era sólo que y aunque ya sería muy poco para refrendar que las musarañas vinieran en apretada comitiva, como es de rigor, que no bien de recibo acusado por quién podría adivinar y a oscuras, además, como estábamos qué despreciable lenguaraz infiltrado con acreditación a todas luces falsa defendiendo y vociferando, con argumento tan de todo punto falaz como el “no son monas” desde la antigüedad con uñas y dientes el derecho a ser pensadas y ante la evidencia de que la aguja se negaba con obstinación a encarar la afrenta de no ser jamás encontrada en no importaba si pajar o cualquier otro lugar ella, la más hermosa de las monas y tras consensuar con sus hermanas ser la representante legal aun no siendo ello óbice para, sin hacer gala de la menor piedad, maldecir “¡pequeña cíclope!” accediese a ser pintada sino que para complicar, si es que cabía, un poco más las cosas y como condición inexcusable luciendo el traje, los adornos y demás aderezos que identifican de manera inconfundible e inequívoca a todo personaje que merece ser muy principal asegurando, con las cabezas muy altas que, herida en lo más profundo de su honor tan fino, ya se las ingeniaría ella para no pasar inadvertida y demostrar hasta qué extremos puede ser punzante o, por lo menos, bastante digna de hacerse notar si, como esperaba, la calzaban para ocasión tan memorable con tacones altos y finos de esos que llaman de… “¡pequeña cíclope!”… … … Etiqueta: ALGARABÍAS
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2304063994114
Alfileres
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/A/alfileres.pdf Alfileres sacudiendo sus pequeñas cabezas negándose a ser clavados en cuerpos de mariposas aun calientes describen, entre la hierba húmeda, círculos en torno a las indumentarias de los penitentes que, atrapados entre los petroglifos ya caducos de un futuro rumor blanquecino salpicado de espigas aguardando, esperando dar por vencidos a los comensales que no saben cómo ni cuándo sentirse saciados, ahítos de aburrimiento o de ese frio olor a no recuerdan qué otro lugar en sus andanzas a deshoras ni, menos aún, exculparse del pecado en que incurrieran al, desconociendo el centro de reunión en que guarecerse del olvido, trocar la vanidad de los cautivos y la temeridad, estúpida, que arroja bocanadas de paciente estupor por retazos de la calma tensa que se agita entre los pliegues angostos de lo que siempre será apenas resto exiguo no más perdurable, eso es verdad, que la palabra muerta pero sí, y aunque fuese mentira de lo más intangible, escurridizo, de ese necio valor incalculable que resiste los envites de un destino no menos audaz que la esperanza ciega que se cierne voraz, con desencanto, sobre el influjo desgarrador, por más que incierto que alienta implacable siempre en el fondo del alma de esos pequeños seres torturados.
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2304063994077
El mirador acristalado
04/06/2023
Valentina Luján
http://valentina-lujan.es/E/elmiradoracris.pdf del tercer piso porque la tía soltera de la esposa de don Aniceto — que como teníamos sin duda que recordar { y si no recordábamos para qué, preguntaba don Aurelio, queríamos los apuntes y que pues entonces los consultásemos o, el que quisiera subir nota (como los había tan ansiosos que no se conformaban con el aprobado), el tomo de la Enciclopedia Universal correspondiente donde, concretamente en la sección de Historia, venían las semblanzas y hazañas de los personajes más insignes de la Nuestra con mayúscula aunque sin despreciar (que sus méritos tendrían) las de los romanos y los fenicios y los godos que, y don Aurelio lo lamentaba pero así eran las cosas, eran, sí, pero de los vecinos con los que por cuestiones territoriales no nos tratábamos } era aquel señor tan bondadoso que como todos los caballeros metidos en años y algo gruesos lisonjeaba a todas las feas con las que se cruzaba —, que había venido para que la vieran los médicos no se quería marchar, tan cabezona como era además de muy caprichosa, a su pueblo sin que quedara constancia y huella de su paso pero bajar las escaleras no podía porque padecía de vértigos o, si lográbamos dar esquinazo a esta buena señora tan cargante, del trasterillo del semisótano que era donde debía a juicio de una ‟mamá” que no menos testaruda era sin embargo muy querida estar el baúl medio desvencijado y mohoso del que con tanta pasión (contenida, porque detestaba los excesos y si te descuidas, decía, te pasas al histrionismo y destrozas la escena) abominaba aunque esa opción hubo que descartarla porque, y eso podía entenderlo cualquiera en cuanto se le tradujese a su idioma porque si para el baúl (cuatro renglones más arriba en rojo) era el lugar perfecto, para el trasterillo del semisótano (en el renglón inmediatamente superior al baúl y en azul) no cabía el pensarse, por más vueltas que se diera a la cosa o muy bien que se pudiese traducir, en ningún mirador. La señorita Marcela, por una vez en la vida y tan insufrible como era, sonrió complacida al terminar el ensayo general y dijo ‟así me gusta, a seis voces y cada cual en su color y sin pisarse; que cuando no estáis a lo que tenéis que estar y entráis a destiempo se organiza un griterío que me pone la cabeza loca”; que lo dijo así, en color ciruela, para que su voz no se confundiera con las otras pero que, y eso por favor en negrita y subrayado aunque en su mismo color, alguien se ocupara de colocar las cosas en los lugares adecuados o, que podría solucionarse con un par de tachones (naranja, que no había nada y si no luego era un lío), modificar el guion.
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2304063994039
Nunca más volver a hablar
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/A/aunqueporpuracabezoneria.pdf aunque por pura cabezonería usted se mantenga en la creencia { del todo errónea pero cómo podría yo desde tan lejos hacérselo comprender sin la ayuda de uno de esos especialistas que escudriñan los subconscientes y no paran hasta que a base de “recuerde, recuerde” sacan, como diría mi madre, leche de una alcuza y nos convencen de que tenemos un trauma infantil que nos está amargando la vida y consiguiendo, así, con sus métodos y por el puro capricho de no defraudar al paciente — porque para qué si no es para buscar traumas acudiríamos (ni usted ni yo, que estoy segura de que somos personas perfectamente equilibradas) a ningún psicoanalista, ¿verdad? —, darnos un disgusto espantoso convenciéndonos de que si no nos gustan las judías con chorizo es porque un lejano día de invierno (y que puede, por qué no, estar teniendo razón en eso porque quién — e imagino que pese a las disparidades que puedan existir entre usted y yo estaremos de acuerdo en eso salvo en el caso (que sería un punto más de disparidad que nos haría del todo incompatibles) de que en el suyo el rechazo sea hacia las lentejas con manitas de cerdo porque, y yo tendría que hacerme cargo de la situación y comprenderlo, mis judías no tendrían el menor significado para usted — se mete en pleno verano entre pecho y espalda un plato tan contundente) en el internado un compañero , a la hora de comer y justo cuando nos estábamos llevando la cuchara a la boca, nos espetó sin piedad y sin ira (y sin dejar más huella en nuestro ánimo que la que dejara mucho tiempo después el enterarnos — también y por cierto a la hora de comer, que ya es casualidad, y justo, encima, cuando nos estábamos llevando no entonces la cuchara pero sí el tenedor bien cargadito de espaguetis (pero con gambas al ajillo, razón de más para que resulte evidente que lo uno con lo otro no tiene nada que ver) a la boca — de que no somos hijos de los que siempre tuvimos por nuestros padres sino prohijados porque los verdaderos nos dejaron en el torno de las monjas) que los reyes eran los padres} de que los canelones, o incluso la lasaña, jugaron algún papel en la historia que nos ocupa.
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2304063994022
Desvío a cinco voces
04/06/2023
Valentina Luján
http://valentina-lujan.es/D/desvioacincovoces.pdf La niña va al revés sería la frase que, caso de aplicarse y ponerse a la tarea de secuenciar los hechos atendiendo al orden establecido, recordaría haber escuchado repetir a su madre a lo largo de aquel peregrinar por consultorios en búsqueda de algún remedio, el que fuese, para aquel extrañísimo mal que la aquejaba. Pero nuestra protagonista tendría que reconocer [─ por mucho que le causara un dolor agudo, intenso, que ella trataría de mitigar con argumentos pueriles y paños calientes tales que un ambiguo ‟hoy no, quizás ayer” que (tendría que reconocerlo también) también procuraría evitar o saltárselo ─ que aplicarse y ponerse {ya fuera conjugándose al alimón entrambos y de la forma reflexiva que viene de exponerse, ya fuese por separado ─ cada cual con sus correspondiente y diferentes modos, tiempos, números y personas (recitados sin mayor reflexión pero de corrido y sin confundirse) colocadas en fila de a una bien derechita ‟y que no os oiga”─ y sin cruzarse ni palabra ni, ‟no hará falta decirlo, ¿verdad?... Y, aquella, la lógica, tan esdrújula siempre que por qué serás tan díscola, que deje por favor de mascar chicle”, por supuesto, de piernas ni de brazos} a determinadas tareas engorrosas supondría el tener que sacar adelante una empresa que, por mediana que fuese, dudaba de saber hacerla prosperar y verla, algún día, arribada a buen puerto y mostrándose no ya como un yate de lujo o un gran trasatlántico tipo Titanic (y para acabar como acabaría, encima), que ─ resignada ─ ‟tampoco hace falta”, pero sí como una barca, de remo, pequeña y sin pretensiones] y reconocía, doblegada al fin por el orden establecido que nunca entendería(ahora sí), que  por más que intentase mirar hacia adelante [ aunque ella decía ‟hacia atrás” por, cuando aquellos señores de batas blancas le preguntaban, no enredar más las cosas y que la madre, al borde de la desesperación y de las lágrimas {o irrumpiendo (sin acertar a detenerse) en ambos a la vez haciendo, sin quererlo y pidiendo perdones entrecortados, que el doctor interrumpiese el interrogatorio para llamar a la enfermera en demanda de ‟agua para la señora, por favor” por evitar, más que nada, que perdiese definitiva e irremisiblemente pie y se despeñara }, exclamase un triunfal acongojado ‟¿lo ve?” ] buscando...
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2304063994053
Interferencias
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/I/interferencias.pdf Barruntando que un salto en el vacío para acto, no seguido y sí de contrición, destapar sin ruido una de aquellas botellas que venía guardando desde no podía recordar ya dónde pero sí, seguro, para despejar cualquier lugar en el que pudiese caber la más insignificante, menospreciable de las dudas que pudiera jamás haber parido, dado a luz de candiles de llamas ondulantes, sinuosas como el andar pensando, discurriendo, ora en la cotidianidad del ir, o del venir, a cuento o sin la tarea realizada y lamentando, a susurros, el no haber sabido encontrar una salida airosa y por el punto de inserción que fuera a ser garante de que no surgirían problemas tan nuevos que, aun recurriendo a todo el saber acumulado a lo largo de décadas, no se hubiera descubierto para entonces una solución de continuidad que encajase, sin fracturas ni tener que forzar los goznes de las encrucijadas, a la imperfección en el reducidísimo margen de intolerancia, o de incomprensión que, una vez asignado y tras sellar el acta, habría de ser inherente costara lo que costase y aun a riesgo de dejarse la vida en el empeño para, una vez resuelto el caso, encontrarse con la molestia adicional de tener que regresar a recogerla y, quién sabe, si viéndose en la obligación legal de tener que abonar gastos de almacenamiento que en absoluto deseaba afrontar para que le devolviesen una vida tan inútil y tan vieja, tan pavorosa y enfebrecida inteligencia como la que pariese, diera a la misma luz ya mucho antes, aquella Eternidad hostil que las engendrara (a ella y a sus hermanas) para, luego y sin pudor alguno, vomitarlas no sería del todo limpio habida cuenta y razón de que el tal y en términos absolutos sólo existe en unas condiciones muy especiales que ella estaba totalmente segura de ni reunir ni contar con la capacidad de persuasión suficiente para convencerlas de que se amigaran por sí solas y dejando a un lado las diferencias que con un poquito de buena voluntad no tenían por qué hacerlas sin remisión incompatibles, optó por llenarlo ella misma, con sus propias manos y los restos mortales aun calientes de todo cuanto alguna vez fuese sustento, oráculo o remanso de guerras perdidas sin haber tan siquiera hecho el intento de presentar, de manera formal y rodeada de todos los honores, la correspondiente batalla sobre las faldas de seda o terciopelo de las señoras endomingadas o, más divertido quizás, bajo la apariencia, inocente por más que engañosa pero (se dijo) que viniera a demostrarlo nadie, de cualquiera de los caballeros que, pensaban ellos, volverían, en ese constante ir y venir de la fortuna, a encontrarse con alguna que, ya por caritativa o complaciente, ya por necia, les concediera el inmenso favor, la enorme gracia (de ahí lo de “divertido”, pensó, sonriendo para sus adentros) de traer a sus manos, una vez más, el poder y la fama, que, y eso lo entendería cualquiera que acudiese a hacer no importaba qué reclamación antes que ella, no iba, ni en el mejor de los casos que cupiera (en un espacio tan reducido para un tiempo tan largo) ni en el peor de los mundos pensables, a merecer ni la pena de quienes la añorasen ni el aplauso de quienes la juzgaran decidió, sin pararse ― no supo si con buen o mal criterio pero consciente sí de que ya estaban en el aire (y en antena, con esa definición tan exasperante que tienen las televisiones modernas) ―ni a reconsiderarlo con serenidad ni, menos aún, a recomponer sus vestiduras (ellas) ni sus ilusiones tan pueriles (ellos), olvidarse de innovaciones y hacer las cosas como debían de ser si, como (eso sí) se tomó la libertad de suponer, estaban siendo como siempre. 6 de abril de 2019
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2304063994046
Medidas oportunas
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/m/medidasoport.pdf Los fabricantes de serpentinas para fiestas desfilaron ante el monumento al inventor de las cucharillas para café que, muy erguido en su pedestal, guiñaba el ojo a las jóvenes promesas de algún día en algún lugar depositar ofrendas consistentes pero — y eso ya lo habían advertido sus tutores antes de dar autorización para que se presentaran a concurso — no hasta el extremo de que, finalizada la temporada que resultó bastante más corta de lo que remitiéndose a la experiencia fuese presumible esperar que iba a recordarse a la larga y antes, sin embargo, de dar comienzo a la estival que fue, por cierto, la que sí se hizo interminable y terriblemente tediosa no tan sólidas ni imperecederas ni desprovistas de la liviandad suficiente como para que, llegado el caso o bajo condiciones no previstas aun después del esmero aplicado a contemplar desde todos los ángulos imaginables la enorme variedad de inconvenientes que con invitación o sin ella pudieran presentarse, no se las pudiera tomar ya por sorpresa o —que se estudiaría en el próximo trimestre y, si no daba tiempo, se propondría como asignatura obligatoria para el curso siguiente —con aviso previo de la mano y salir corriendo para protegerse de la lluvia o, si la climatología no se empecinaba en mostrarse adversa, de la maledicencia de los que se obstinaban en asegurar que no era aquella ocasión para dar crédito (y menos con tan pocas garantías y a un plazo tan indeterminado) a tanto pedigüeño como se había desplazado hasta el recinto sin más fin que el de iniciar un proceso que, además de en exceso costoso, pudiera resultar de descomposición por causa del calor en caso de que el tiempo cambiara. 8 de septiembre de 2011
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2304063993131
Cogitaciones
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/Cajabombones/asterisco.pdf Asterisco rotulador crucero, desencuentro arboladura estribo, escudilla contracción instructivo siendo, por tanto y en rigor aunque ni mortis – latinajos aparte y cogitaciones a trapo tirado como quien dice la tabla de multiplicar de corrido pronunciados porque sí – ni de recibo, o albarán tan siquiera pero, y eso entre los paréntesis que a renglón seguido se explicitan, ( ) sí de estricta versatilidad lo suficientemente abductora de cualquier vislumbre de entropía, que, en su caso concreto, y no se lo tome a mal, no estoy señalando con el dedo, no a usted precisamente sino a todos aquellos que, si no tuviera los ojos vendados, vería con absoluta nitidez cómo se transparentan. – Y que, del otro lado del batir de las alas de los cuervos, no había otra cosa que un silencio ahogado en la espesura de una especie de sopa que, podría recordar si diera con la posición correcta o encontrase la llave del desván, siempre le había parecido más desencuadernado el poder compadecer que el vanagloriarse de ciertas virtudes que, puestos a elegir, dudaría, entre un retorcer de manos y un mordisquear de labios (temblorosos ambos) si cardinales o teologales que, eso lo sabía a ciencia cierta, no formaban parte en ninguno de los casos de sus atractivos pero sí de sus ensoñaciones más delirantes. Pero, y para su tranquilidad, no le negaré que cualquier afirmación hecha una ruina que pudiera osar en un descuido con hacerse fuerte en su sentir escalofríos, o sed o esas ganas de reptar tan inherentes y consustanciales a su naturaleza, se desvanecerá en millares de pequeñas y deliciosas conjugaciones distributivas. – Porque, usted debe de saberlo sin duda, siempre fue extremadamente dialogante. ¡Y con unas dotes de persuasión que para qué contarle! – Me hago cargo en cuenta; y de la entrega porque a usted le gustará, ¿verdad?, no haber echado el viaje a humo de pajas para nada. Muchas gracias. 26 de febrero de 2023 Etiqueta: Quimeras
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2304063993001
Incansables andarinas
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/Z/otredades.pdf Otredades edades varias arias rías asteriscos coseno de Pi pimienta y sal y una pizca de cilantro si es que gusta pero nunca azúcar carcamal ni miel elementos ostensiblemente subversivos que echarían la receta a perder la cabeza, se paseaban, deambulaban, se perdían en cavilaciones y abstrusas cogitaciones todas juntas pero no revueltas sino en fila y en riguroso orden de prelación, en busca de sí mismas y de otras — otredades también y varias arias rías astringentes gentes de bien vivir y mal comer comercial alicatado adormecer certificar carril bus busto tocino inocente enteramente enteco ecosistema esbelto y espigado cimbreante ante bajo cabe con contra de desde en entre hacia hasta la saciedad — con las que, tan parecidas a sí mismas, no lograban encontrarse o, si sí emperatriz (Romy Schneider) encontrarse, no reconocerse porque pensaban que eran ellas mismas reflejadas ajadas en un espejo del baño año nuevo vida nueva evanescencia cianótica casualidad dadivosa y espléndida que se daba con largueza y generosidad a cada paso so pretexto de encauzar zarzas que obstaculizaban bandadas de pajarillos volanderos erosionando la senda por donde habían de transitar tartajeantes testarudas rudas las incansables andarinas peregrinas extrañas especiales raras o poco vistas las otras otredades varias arias rías que iban a dar a la mar sin, por más que las buscasen, encontrarlas ni encontrarse sentadas y esperando el santo advenimiento de tan ansiado e improbable encuentro entronizado en lo más alto de sus anhelos y ambiciones. Que qué lástima de verdad verdaderamente daba de verlas venir y nunca llegar a poder fundirse en abrazo fraterno enormemente enaltecedor de la de unas y otras otredades varias encomiable voluntad de encontrarse. 5 de abril de 2023
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2304063992981
Qué será
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/sicomoro.pdf Sicomoro botarate embocadura retrato, constelación purasangre destornillador azumbre, desterrando de su cuántico lo que… Que, “que a ver si me entiende” porque, dice entre un inesperado acceso de estandartes y de toses, “que no quiero yo que” con amagos de posible disculpa para, sin haber ni siquiera descorchado el sinfín, prodigarse en escorzos regulares que, tras inmovilizar a los más estudiosos inmersos en dulce desbandada ardiente, proclamar a los cuatro vientos (con sus vientecillos que los acompañan, panda mocosos maleducaos) que no es ni será nunca el qué será lo que sería de haber sido lo que fue cuando lo que quería era que fuera lo que tuviera que ser aunque fuese fuera de nosotros, y de ustedes y de sus más allegados contrapuntos con sus correspondientes planos inclinados tan en exceso proclives a la desidia… Que no sé, por cierto — y que no quiero yo por nada del mundo, no sé si me entiende, que me malinterprete — si está usted entendiendo lo que le estoy queriendo decir. – No se preocupe. La entiendo perfectamente. –¿Lo que le estoy queriendo decir? Y que naturalmente. Y que lo único que no me quedaba muy claro era lo que ella no quería por nada del mundo. Pero que oink, oink, cruá, cruá, bee, bee, tuviese un poquito de paciencia conmigo. – Y, ¿qué le contestó? – Ni pío. 21 de febrero de 2023
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2304063992998
Tantos cuantos donde cuando
04/06/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/Q/replegar.pdf Replegar suscriptor trasiego, premura quietud rozamiento, miscelánea novedad ostensible a las cortas, tan escasas luces, como, a la sombra de algún mal presagio, descomponen en miles de trazos armados de asedios veloces corduras ajenas a todo promiscuo respaldo pactado con áridas feroces dulzuras que envuelven en trizas los rasgos tan finos que adornan la línea divisoria o pálida que aguarda entre sueños la ilusión perdida cercana la espesa vacuidad que agita las hojas del tiempo que se aleja aprisa detrás de quién puede saber qué habría sido ese otro momento que fue desoído, para, en su delirio, clamar que fue otro quien tiró con arco la flecha clavada allá donde anidan la fe y el permiso de correr a campo través investido del rumor de pasos, voces y designios, que esperan al raso, sin sentir el frío, que vuelva a su cauce la causa precisa que marcará el ritmo, el tono y la nítida verdad orgullosa de ignorar tensiones o angustias o lívidas liviandades vanas que enturbian el gozo, la paz y la fría distancia que media, terciada o concisa, del aquí al allá do… – …nde pace, paciente y tranquila, la rúbrica rústica que da fe y constancia de que es conveniente no forzar la risa tan fresca y tan clara que adorna a quien siente palpitar muy dentro la calma a que aspira. Y que por si acaso. – Rozando un rosario de cuentas echadas a cuenta de en cuántos momentos vividos sin sentir ni cómo ni cuándo ni dónde se perdió la cuenta de cuanto sentido o soñado o perdido no estaría no siendo sino haber perdido la noción de dónde se cruzó el destino del destinatario con el de que andaba buscando su sino. Pero que, de cualquier modo, arguyó, lo que se le antojaba del todo desconcertante eran las imbricaciones caprichosas entre las causas aleatorias y los motivos causales. – Y que le permitiera que, aun sin aún mi permiso, tomase las medidas oportunas; tanto del ancho como del largo. Quimeras
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2003293481875
Cuando todo lo dicho
03/29/2020
P-Car
Cuando todo esto pase y salgamos a la calle, a los parques, a los bares y por doquier respiremos con plenitud la pureza del aire… Cuando nos miremos frente a frente sin pantallas y los ojos se pongan húmedos de emoción sabiendo que ya todo terminó… Cuando, por la inminente tristeza de que tantos partieron, guardemos un minuto de silencio planetario mientras elevamos millones de globos blancos al cielo… Cuando nos abracemos, besemos y acariciemos con un ímpetu y prolongación no habitual, dándole
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Un mensaje en el día de la mujer 08.03.19
04/04/2019
P-Car
Mi historia no es relevante, todas las historias lo son. Importante es juntar esos relatos de vida y saber que en cada uno hay una mujer o un hombre que supo aprender, que supo superar, que supo vencer. Que las lágrimas son tan bellas como las sonrisas. Que el querer no es solo mimar o repetir te amo, es también sentirlo y demostrarlo con acciones de las más tiernas u osadas. Que nosotras no somos más poderosas ni más valiosas, que cada ser en esta tierra tiene un rol, una misión y -al menos- un
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1904030531611
Catana
04/03/2019
Marta Vázquez García
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Tenaz e inevitable
06/18/2018
P-Car
Al terminar este día -otro más de mi tenaz e inevitable tiempo del olvido- a la hora del corazón desprovisto, del beso que yace en los labios, del viento frío en la piel ávida, de la lágrima en el vino, del perdón sin palabras, de la poética esperanza y del amor puro guardado en el alma -sí, cuando comienza a oscurecer el cielo- percibo que, igual que ayer e infinitos ayeres, tenaz e inevitable, se me olvida olvidarte. P-Car Derechos Reservados. Propiedad Intelectual. Imagen: de Internet.
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1806067322999
Qué importa
06/06/2018
P-Car
Qué importa si lo que veo son aves o ángeles, si ayer fue hoy y hoy es mañana, si está tibio o frío, si uso traje desnudo o rojo. Qué importa si nos hemos hecho entes amorosamente solitarios, que nos movemos de polo a polo, buscando un creíble sentido o seguro rutilante erario. Sé que me esmero -me esmero, me esmero- por alivianar todo en mi cofre. Ser más afable y reflexiva, muy querible y recordable. Redimir auroras, ocasos, arreboles, primaveras, luceros, esperanzas. Convertir afonías en cít
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Volar a ti
05/25/2018
P-Car
Si yo pudiera, volaría siempre a ti, pero soy humana, no tengo alas. Por ello aprendí a elevarme de una forma emocional y así llegar a tu lado, mirarte a los ojos, contarte de mis días, decirte que te amo con mi vida y luego soñar, ceñida a tu cuerpo y alma, tan solo… creando poesía. La última vez que volví de estar contigo, todas las aves del cielo llegaron a mi ventana y me hicieron llorar y sonreír cuando me suplicaron… les enseñara a escribir.  P-Car Derechos Reservados. Propiedad Intelect
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Nunca te pediré
05/12/2018
P-Car
Nunca te pediré que me quieras. Toda vez que dices quererme, quiero saber y sentir que es tan espontáneo como cierto y no dudar si me estás complaciendo. Más no dudes de lo que yo siento y que te lo repetiré sin cansancio, sin más afán que verte feliz y regocijarme con la luz que resplandece en tu mirada, cuando expreso que te amo. Jamás te exigiré me seas fiel, no comprendo tales demandas. Ser leal es algo íntimo de cada quien. Si tu piel llegase a mezclarse con otra piel, violarías lo que dic
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