Una reflexión disquisición para dos grandes fuerzas promotoras de la realidad: el progreso y e conservadurismo. Planteados ambos como resultados de la realidad interior del ser humano, para el progreso en la avaricia y la codicia y para el conservadurismo, para la resistencia al cambio y el afán de controlar todo. Y una propuesta/tesis de abrazar estas realidades sin someterse a ellas, además de ver en la naturaleza la dinámica de esta para que las cosas hayan llegado a ser como son.
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