Era ya de noche cuando sacamos la foto, y es que fue un día muy completo.
El viaje era largo (dos horas y media), los protas estaban muy animados y, claro, el resto nos sumamos a la alegría. La gente que asistió al pase fue encantadora, se rieron durante toda la proyección y, una vez terminada, los cinco de Calcetin(e)s dieron rienda suelta a su verborrea.
Les preguntaron sobre el trabajo realizado, lo que aprendieron, que fue lo más difícil..., y ellos, entre respuestas, también iban contand
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