"Codex Tonantzin o el Códice Guadalupe" es un antiguo documento supuestamente encontrado en Tabasco, durante la época de la persecución antirreligiosa, escondido en el interior de la estatua de una virgen que estuvo a punto de ser quemada en una pira, junto con efigies de cristos y santos. De acuerdo a la ficción, esto habría ocurrido durante la destrucción de la catedral de Esquipulas, ubicada en San Juan Bautista, hoy ciudad de Villahermosa, a manos de las fuerzas del dictador tabasqueño Tomás Garrido Canabal. El argumento indica que el documento pudo ser salvado del fuego, casi íntegro, y traducido por eruditos poco tiempo después.
Así inicia esta novela histórica que cuenta la vida y las intrigas alrededor de la incierta figura de Marcos Cipac de Aquino, un indio y artista novohispano a quien, en el códice hallado, se atribuye ser el autor de la imagen de la virgen de Guadalupe, misma que, de acuerdo a la Iglesia católica, fue impresa sobre la tilma de Juan Diego luego de las apariciones de la morena en el cerro del Tepeyac, en 1531.
Tras el hallazgo, y una vez traducido el Codex Tonantzin, el movimiento garridista encuentra sólidos argumentos históricos para extender su campaña antirreligiosa al resto del país, ya que el documento contendría la "verdadera historia" detrás de las apariciones, señalando el origen terrenal y no divino del ícono más sagrado de la mexicanidad. Y esto, en el imaginario de Garrido Canabal, sería suficiente para derrumbar el mito de las apariciones marianas, y con ello, todo lo que él calificaba como "ciego fanatismo católico".
Entre otras revelaciones, el códice asienta que el artista Marcos Cipac es víctima de un fervor, un enamoramiento metafísico cuyo objeto es la llamada "reina del cielo", ni más ni menos, a quien, presa de visiones extáticas que lo asaltan mientras ejecuta la pintura, idealiza como "Tonantzin María". El indio narra en primera persona el complejo proceso técnico, creativo y simbólico para la realización de la obra, así como su arrobamiento desesperanzado, y la oculta fe que profesa a sus dioses antiguos, debido a lo cual se arriesga a ser torturado por la inquisición.
De esta forma, a través de diversos planos narrativos, la novela va develando dos conspiraciones: una que transcurre en la época virreinal, en la que se conjuntan el antiguadalupanismo franciscano, los esfuerzos de una élite de tlacuilos indios por preservar el culto a sus antiguas deidades, enmascaradas bajo simbolismos de la iconografía occidental, así como la desesperación de la Iglesia católica por difundir una leyenda que le permita seguir ejerciendo su poder sobre las masas de la cada vez más compleja sociedad novohispana.
La otra conspiración, gestada siglos más tarde, es la que surge cuando los garridistas, después de haber manipulado convenientemente el códice, pretenden darlo a conocer ante la opinión pública, justo en el punto más álgido de la guerra cristera: una bomba ideológica que inclinaría la balanza en favor del bando anticlerical.
Ante esto, la "Cruzada Cristiana por la Liberación de Tabasco" y otros círculos rebeldes católicos reaccionan violentamente, planificando y llevando a cabo el atentado en contra de Tomás Garrido Canabal, el cual efectivamente ocurrió en la realidad, en el año de 1926, y durante el que casi pierde la vida junto con algunos miembros de su gabinete.
En este libro, la Virgen de Guadalupe se presentará como un concepto teológico-religioso de múltiples facetas, ahondando, además, en el misterio de lo femenino; lo mismo que un ser divino y sobrenatural, al cual cada personaje interpreta de acuerdo a su cultura y el sincretismo propio de su época.
La novela no pretende contar una verdad histórica, ni mucho menos emitir un juicio de valor teológico sobre el tema; busca ser solamente una aproximación literaria a la compleja cosmovisión de los hombres del período virreinal, así como una interpretación de los violentos movimientos antirreligiosos surgidos a principios del siglo XX mexicano.
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