Seamos siempre cálidos con quienes están lejos de casa. Entendámoslos con un poco más de tolerancia y flexibilidad, ofrezcámosles una sonrisa más fácil de lo que acostumbramos con cualquiera, pues no conocemos sus circunstancias, pero sí compartimos con ellos la humanidad y la capacidad universal de sentir soledad, vacío, melancolía y desesperanza cuando estamos lejos de lo que más conocemos, de los que amamos, de nuestras raíces. Veía un video de inmigrantes de distintos países como Somalia, Ni
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