Cuántas veces hemos deseado que otra persona se pusiera en nuestro lugar para que comprendiera lo que sentimos, cómo vivimos, qué queremos, ¿eres capaz de contabilizarlo...? Yo no, me faltan dedos y memoria.
Lamentablemente la empatía no es algo generalizado, y muchas personas precisarían de una dosis extra, a modo de suplemento vitamínico, para empatizar y comprender a personas que viven, piensan, sienten, y aman diferente. Podíamos, tú y yo, compincharnos para odiar a quienes tuvieran por gus
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