Muchas cosas pasaron después de que llegó esa carta... y luego la siguiente... y la siguiente...
Todo, lo bueno y lo malo, comenzó gracias a las cartas que recibí y que, en un principio, no eran para mí. En realidad no eran para nadie, pero un juego del Destino hizo que llegaran a mis manos, y desde ese momento las cosas adquirieron un nuevo significado: para mí, para mis amigos, incluso para mi familia.
Esas cartas cambiaron mi vida por completo, en más de un sentido, y no puedo asegurar que el cambio haya sido bueno... Tal vez lo fuera, porque me ayudó a descubrir realidades que nunca creí posibles, pero fueron estas mismas las que destruyeron mi vida.
O no lo hicieron por completo y, por el contrario, me devolvieron lo que había creído perdido… solo que a un precio demasiado alto.
Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0