El chillar de una cama y el sonido de un cierre abriéndose me traen de nuevo a mi realidad del 8 de Julio del 2016. Parece como si hubieran pasado unos minutos desde el momento que cerré los ojos para dormir hasta el momento presente, me siento un poco aturdida así que tomo mi celular para ver la hora, son las cuatro de la mañana con cincuenta y cinco minutos.
- Ya es hora de levantarme.
Me digo mentalmente, mientras el dolor de mis piernas y pies comienzan a recordarme el recorrido
All rights reserved