“Lo que es de mi alma
a mi alma volverá”
Mis ojos que fueron azucenas, hoy son inviernos en silencio, pintados de laberintos rojos, por el tembloroso pulso de la tristeza.
Para la inocencia de esta tarde, sin tregua, el cielo comienza a cerrarse y es que llegará una inusual y avasalladora tormenta que con nada ni nadie tendrá piedad. Mientras todo se torna gris, retumba el agua en las rocas, toda vez que chillan las gaviotas.
Pero mi doliente mirada quiere observar hasta el final, la barca q
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