No esperaba tener una vida diferente al resto de la gente que conocía, tampoco lo quería. Me gustaba la vida que me había tocado vivir, quería tener un futuro como el de los demás, enamorarme, tener hijos y aportar algo a mi comunidad, soñaba con llegar a envejecer sin abandonar la tierra que me vió nacer. Pero la vida que yo creia tener era irreal, todo había sido un entramado de mentiras. Ahora viendolo desde otra perspectiva puedo entender por que fueron necesarias todas y cada una de ellas, la verdad era abrumadora. Jamás pude ni tan siquiera acercarme a imaginarla como tampoco pude imaginar lo que me deparaba en realidad el destino. Por fortuna nadie me advirtió nunca sobre él, hay cosas que es mejor no saber antes de que ocurran.
Esta es mi historia.
All rights reserved