Los monstruos pueden ser reales o falsos, depende de a quien le preguntes.
Pueden estar escondiéndose en la oscuridad acechando a sus presas desde lejos, esperando el momento oportuno para atacar.
O pueden ser las personas más alegres y amadas que hay, estar todo el tiempo junto a los demás sin tener necesidad de acechar a su presa, simplemente esperando a que ésta vaya por si sola hacia su perdición.
Todos tenemos monstruos que nos aterrorizan, algunos más extraños que otros, pueden tomar el contexto de lo que es un monstruo y adaptarlo a su propia pesadilla.
En mi caso, yo soy mi propio monstruo.
Y todos creen saber qué pasa por mi cabeza.
Más no saben de lo que soy capaz...
Las chicas me ven como el chico de sus sueños.
Más no saben que podría ser su peor pesadilla.
Dos personas iguales, dos mentes maestras que se examinan el uno al otro.
Y uno, en ese juego morirá.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0