Después de pasar tanto tiempo atendiendo las necesidades sanitarias de las personas en movilidad, me he dado cuenta de todo lo que sufren, de la valentía que se infunda en el corazón de quien más necesita, de quien más ha sido oprimido, del olvidado. Injurias, violencia, recuerdos, culpabilidades, miedo y las peores condiciones sociales coexisten en una penitencia inacabable, en un camino inhóspito, seco, en donde no existe el derecho, no existe el amor, no existe la flor de pertenencia, no existen los cielos azules. Con heridas en los pies se transitan naciones, se pisan malas hierbas, se pisa a la muerte, a ella, quien únicamente ve de lejos pasar un millar de almas ignoradas hasta por ella misma a quienes niega su dulce beso, finalmente, pues, no merecen nada de esto, cuanto como el ave no merece la trampa que le corta las alas, ni el ratón las garras del depredador que jamás le comerá. Fatal vals bailan los migrantes, su público, una vez más, sólo espectador.
Esta obra con orquesta de cuerdas transmite lo que más o menos siento. Creada el día 01 de febrero de 2025 y terminada el día 03 de febrero del mismo año.
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