Después de los 20 años, a veces, antes dejarás el nido. Deseas valerte por ti mismo, incertidumbre por saber si tú lo lograrás. Por ejemplo: si estudias en algún colegio y deseas cambiarte, es una luz roja que debe alertar a tus padres que algo sucede. Si ya terminaste la secundaria y comenzarás estudios superiores, no debes empezar y abandonar cada carrera que comiences. Eso indica que aún estás inmaduro debes tomar una decisión.
Es una idea tragicómica que dejes el nido, te vas porque ya no toleras a tus mayores, porque quieres ver el mundo según tus ojos, porque deseas tener tu dinero para manejarte… Generalmente, esa sensación de libertad va asociada a “hacer lo que quieres”, lo que olvidas es que debes tener un lugar para vivir, qué debes aportar para comer, gastos ,luz, agua ,cable, internet, crédito para el celular, ropa, nafta y demás gastos que se los cargabas ,en su mayoría a tus padres y/o tutores.
En lo inmediato, vivir con otro familiar o con tus amigos, pero la luna de miel, casi siempre dura poco…” No estudias ni trabajas, algo debes hacer”.
Tus padres dejarán que sufras las consecuencias de tus decisiones, en otros casos te ayudarán y acogerán.
Debes hacer y recorrer tu propio camino, despiertas a la vida y comprendes que nadie regala nada, que existe en la vida el trabajo y el sacrificio.
Cuando partas, tus padres se sentirán heridos, pero es la ley de la vida.
Los padres alguna vez fuimos jóvenes y también lo hicimos, aunque los tiempos transcurridos y vividos, fueron muy diferentes.
A ti te pido que leas con mucha atención… No es mi intención que derrames lágrimas o sientas culpa, sí, deseo que estos textos toquen tus fibras más íntimas y seas capaz de reflexionar y modificar algo si consideras necesario.
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