En un banquete de boda de barrio, los invitados ven un video dedicado a los novios. En el video, Iván, un trientañero con túnica árabe, se graba un selfie mientras monta a caballo en el desierto junto a un grupo de turistas americanos. Cuervo, su primo mayor, mira el video cabreado. Jessica, la novia de la boda, sonríe: Iván, es su hermano y vuelve a casa. El padre de la novia, Luis, resopla en su silla de ruedas.
Quince años antes, Iván y Cuervo son dos adolescentes que bailan abrazados en una discoteca makinera donde suena a toda pastilla el hit techno “Flying Free”. Están rodeados de “bakalas”. De vuelta al baile de la boda, todos bailan esa misma canción makinera como en los viejos tiempos. Pero Cuervo, mira con rencor a Iván que charla con su hermana Jessica como si no hubiera pasado el tiempo. Cuervo explota, tira los cubiertos y cubatas de una mesa de invitados y se aleja de Iván.
En el bar de tapas de Luis, Iván, todavía adolescente, intenta convencer a su padre de que le deje trabajar en la zona Far West del parque de atracciones de la playa. Luis no puede creer que su hijo quiera trabajar para la competencia y le echa una bronca que se oye en todo el bar y que hace temblar a la hermanita de Iván.
Iván se presenta a escondidas a las entrevistas de trabajo del parque temático. Lo contratan de camarero disfrazado de vaquero para vender hamburguesas a los turistas guiris. Desde el primer día, Iván alucina con el espectáculo de los acróbatas Cowboys y con el de antorchas y tambores de los Cherokees, liderados por Rewa, una joven pakistaní disfrazada de Indio.
Por la noche, Iván invita a birras a su primo Cuervo y a sus amigos. Ya algo borrachos llegan a la whiskería PK-2. Iván descubre a lo lejos a su padre abrazado a una prostituta y caminando en zig-zag por la calle. Su amigo Sergi, para animarlo, le dice a Iván que le cuente a Cuervo el espectáculo increíble de los acróbatas Cowboy. Pero Cuervo, ya no escucha. Ha visto en la playa a Rewa y los Cherokee atrayendo a los clientes de la whiskería con sus antorchas. Rewa les vende latas de cerveza mientras que la whiskería española se ha quedado vacía. Cuervo no lo puede permitir. Además, cualquier excusa le sirve para golpear a unos inmigrantes.
Iván se larga de allí. Está harto del violento de su primo al que no parece importarle acabar en la cárcel tras varias peleas que lo han llevado a comisaría. Al llegar a casa encuentra a su padre insultando a gritos a su hermanita. Iván la lleva a su habitación e intenta evitar enfrentarse a su padre. Está demasiado borracho.
Al día siguiente Iván ensaya volteretas en la arena imitando a los Cowboys del parque. Rewa lo observa a lo lejos. Iván le saluda pero Rewa lo evita. Por la noche hay fiesta makinera en el PK-2. Iván y sus amigos entran en la whiskería llena a rebosar. Cuervo ve a los Cherokees y les tiende una trampa convenciendo a su amiga Patri para que los extranjeros le inviten a unos chupitos y así empezar una pelea. Pero Rewa los descubre y entra a defender a sus compañeros armada con un machete. Iván consigue separarles y se marcha hacia su casa. Pero de camino, ve la silueta de su padre en la ventana y da media vuelta. Vuelve con sus amigos y su primo Cuervo y se drogan en la playa toda la noche. Al amanecer, Iván tiene que ir a trabajar al parque pero está muy drogado. Consigue vestirse con su uniforme de Cowboy sin despertar a su padre pero al llegar al parque su jefa se da cuenta de que no puede articular palabra y lo despide.
Por la noche, aún disfrazado de Cowboy, Iván dormita frente al bar de Luis. Los gritos de su padre le despiertan. Escucha golpes y gritos de Jessica. Entra al bar lo más rápido que puede y se lleva a su hermana a la casa de la madre de Cuervo. Allí su primo enfurece y coge el coche para meterle una paliza a su tío Luis por maltratar a la cría. Iván lo convence para que no lo haga. Dejan a Jessica con la madre de Cuervo y se van juntos a la discoteca para intentar relajarse.
Iván disfrazado de Cowboy se abraza a Cuervo y bailan en la discoteca techno a reventar de jóvenes makineros. Pero cuando vuelven a casa de la madre de Cuervo, Jessica no está.
Cogen el coche y, a toda velocidad, llegan al bar de Luis quien empuja dentro a Jessica a golpes. Cuervo sube las escaleras del bar y empuja a Luis con violencia. Luis pierde el equilibrio, cae por las escaleras y queda inmóvil junto a Iván. Jessica llora desconsolada. A las pocas semanas, Cuervo trabaja en el bar de Luis y Jessica le ayuda. En casa, Iván observa con odio a su padre, inmóvil y en silla de ruedas. Iván hace las maletas y abandona a su familia.
Quince años después, en la boda de Jessica, Luis observa desde su silla de ruedas como Jessica convence a Cuervo para que vuelva a la sala de baile del banquete y perdone a Iván. Todos los invitados, ahora treintañeros y cuarentones, bailan el hit makinero “Fliying Free”, como si no hubiera pasado el tiempo. Jessica abraza a Iván y a Cuervo.
All rights reserved