Siempre que paso ante uno de ellos me acuerdo de aquella corriente surgida en la Italia de finales de los años sesenta, el arte povera, que utilizaba materiales sin pedigrí, artísticamente innobles: trozos de madera y de cuerda, piedras, hojas secas, trapos, plumas de pájaros, ramas y troncos de árboles, cereales, desechos orgánicos… Materiales frágiles, efímeros, que se iban deteriorando con el tiempo, transformando así la obra artística y cuestionando el concepto de invariabilidad, de inmutab
All rights reserved