En la mesita arrinconado
reposaba el viejo reloj
las manecillas temblorosas
cansadas se detenían un instante
permaneciendo silenciosas
bailando entre las sombras
se quedaban dormidas
en un reparador sueño
y soñaban que se adentraban
en la morada de los vates
y los ayudaba a que hombre miopes
no destruyeran el Universo
Despertándose con furiosa energía
las manecillas de casta revolucionaría
poco a poco fueron tomando conciencia
y aliándose con su camaradael duende y mítico tiempo
conseguirían que los árboles
crecieran hacía abajo
y bajo sus hojas lucieran las estrellas
De convertir lágrimas por sonrisas
De quitar la careta a opresores y tiranos
De engendrar las semillas
de lealtad y confianza
en el corazón de los hombres
De borrar de las retinas
el miedo y las tormentas
y vestirlas del rojo arcilla de las nubes
del color del mar en invierno De trastocar mudos silencios
en un nuevo alfabeto
comprensible para todas las mentes
hablante por todas las lenguas
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