Han pasado seis meses desde su aventura en Dirleton. Mientras Deirdre pasa a la unidad de los mayores, y MacDermott y Gawain hacen lo posible por dejar atrás unos recuerdos marcados por la tragedia, y encajar en su nueva vida en el dun; el Nigromante intentará usar la Carta de Thot y las Calaveras de la Diosa de la Muerte para contactar con los Eternos, seres infernales que habitan el Inframundo. Conscientes de que ello podría significar el principio del fin, los Guerreros de la Luz planean asaltar el santuario de la Hermandad de Oscura para arrebatarles las reliquias, sin sospechar que entre sus filas se gesta la traición.
Las cosas se complican cuando el inspector McCorwick, ahora destinado en la brigada de homicidios de Scotland Yard, pide ayuda a los habitantes de Nueva Camelot para dar caza a un misterioso asesino en serie que lleva a cabo sus crímenes cumpliendo un misterioso ritual, y del que solo hay una pista: un antiguo broche con la efigie del Jinete del Alba.
Entretanto, el coronel O´Brien ha enviado a Girflet, Nora, Galahad y a algunos otros glencairn a un Campamento de Verano a la Sierra de Madrid con la misión de proteger a un chico de quince años, de la amenaza que supone su propia madre, una enferma mental que ha logrado fugarse del sanatorio psiquiátrico en el que llevaba años recluida.
Lo que deberían ser unas tranquilas vacaciones se verá transformado en una cadena de misteriosos acontecimientos que terminará por conducirlos a una trampa mortal.
All rights reserved