Después de una larga noche de sueños revueltos, amaneció mi alma y yo, por fin, desperté. Me miré al espejo, como hago cada día. Para mi asombro, encontré mi imagen cambiada, rejuvenecida muchos años. "¿Quién eres tú, con ese aspecto tan joven? - le dije a mi imagen. "Soy tu imagen, ya lo ves. - me respondí yo mismo. "¿Cuántos años tienes?" - volví a preguntarme. "Hoy sólo tres años" - contestó mi imagen. "Pero, ¿qué haces ahí, imagen mía, al otro lado del espejo?"- me volví a preg
All rights reserved