A veces, siento la avidez de huir de lo que me entristece, de lo mundano de lo que a veces me hace, gritar y sufrir Es cuando me exilio en los versos de un poema para dilatar y sentir revivir.
Mi tutor es el péndulo, que va marcando hacia dónde ir... Allí, donde se permite entrar, al yermo llamado ¡nada! donde oigo latir la paz, donde no hay amo ni dueño que me diga hacia donde tirar.
En ese lugar llamado ¡nada!
las estrellas rocían mi mar
y me siento en su espejo brotar. Yo bosquej
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