Llevo mucho tiempo aquí. No sé contar los días, pero se ha hecho de noche y se ha vuelto a hacer de día. Una y otra vez. Estamos muy apretados y mojados, pero nadie protesta. Solo un bebé a mi lado que no para de llorar. Yo intento que se calle porque hay un hombre que lo mira mal, está enfadado. Casi todos están enfadados o demasiado cansados para enfadarse.
Nos movemos mucho, las olas no nos dejan. Al principio me mareaba, nunca había visto el mar, pero ahora n
Creative Commons Attribution 4.0