Trajo la distancia
esa realidad que a veces es
sumisa a la razón.
No era el fin del mundo
pero parecía que perder
era la única opción.
Descubrieron que no habría
más distancia entre los dos
pintando en la ventana un corazón.
En tanto el día
asoma su intención
de reclamar la luz de cada melodía.
Se posa el alma
cual paloma en su balcón
para que no les falte más
la compañía.
Y ahora queda escrito
sobre las paredes de la piel
que nunca se marchó.
Hasta el infinito
todavía les queda por crecer
y darse más amor…
Asomándose le dieron
rienda suelta a la emoción
abriendo una ventana al corazón.
El mundo hastía
en la resignación.
Y Fany y Luis reivindicando
la alegría.
No hay más distancia:
hay una sola habitación
para albergar la vida, el sol, la poesía.
Versos y música: Javier Pelayo
4 de julio de 2023
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