Flor, es mi niña, a pesar de sus maduros 25 años. Pero creo que para todas las madres, los hijos siempre son niños o nuestra mirada tierna es la misma que usábamos cuando eran pequeños. A pesar de nuestra insistencia para que estudiara, no lo tuvo fácil como estudiante, y el Sistema se encargó de expulsarla del mismo. Pasó un tiempo para que comprendiera que sí tiene capacidades para estudiar, que sí puede incorporar conceptos, que si se esfuerza logrará buenos resultados, y lo importante es que
All rights reserved