Disfruto mucho de las charlas enriquecedoras, si pudiera enmarcarlas lo haría. Por suerte comparto momentos con gente admirable, formidable... de las que me gustaría empaparme y contagiarme de sus dones. Hace poco, me dijeron que hay gente para todo, y es bien cierto. Lo que ocurre es que bajo nuestro prisma particular, bajo nuestras convicciones, creencias, ética o sencillamente desde las sandalias con las que recorremos nuestras vidas las cosas nos parecen muy claras, hasta que nos damos con u
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